En las principales economías occidentales, la industria manufacturera enfrenta un grave problema relacionado con la escasez de mano de obra especializada para cubrir las vacantes que van dejando quienes se jubilan, esta brecha entre formación y demanda está obligando a subir salarios y reforzar la formación profesional.
De acuerdo a información de la National Public Radio (NPR), la red de radio pública de Estados Unidos, con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales, en la Unión Americana existen cerca de 500 mil empleos sin cubrir en el sector manufacturero.
En España, la Fundación BBVA calcula que hay, por lo menos, 100 mil empleos vacantes en la industria, en un país con 2 millones 613 mil 200 desempleados, sin embargo, no se pueden cubrir los puestos debido a la falta de capacitación de la mano de obra.
El director ejecutivo de Ford, Jim Farley, subrayó que la compañía tiene 5 mil vacantes de mecánico.
Un taller con elevador y herramientas, que ofrece salarios de 120 mil dólares al año, sin personal, ya que para trabajar ahí se requieren, al menos, cinco años de preparación.
"La falta de formación es el eslabón más débil de la cadena de Ford y de la mayoría del sector industrial, tenemos sobre un millón de plazas vacantes en trabajos críticos: servicios de emergencia, transporte por carretera, trabajadores de fábrica, fontaneros, electricistas y oficios técnicos. Es algo muy serio", manifestó.
De acuerdo a los especialistas, a pesar de la política de “reindustrialización” impulsada por la administración de Donald Trump, las inversiones milmillonarias “caerán en saco roto si no hay empleados bien formados para producir”.
Por lo anterior, Farley insiste en que la realidad actual demanda una apuesta seria por la formación profesional, ya que la falta de inversión en este tipo de formación es una de las causas principales de la crisis, "no tenemos escuelas de oficios. No estamos invirtiendo en educar a una nueva generación”, por lo que invitó a considerar el número de vacantes en los sectores con vacantes por falta de mano de obra capacitada, como incentivo de formación y desarrollo personal.


