El Grupo Técnico Asesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llevó a cabo su reunión semestral para revisar la evolución del SARS-CoV-2, el rendimiento de las vacunas contra la COVID-19 actualmente aprobadas y las implicaciones para la composición del antígeno de la vacuna.
El organismo destaca que el objetivo de la actualización de la composición del antígeno es mejorar las respuestas inmunes inducidas por la vacuna a las variantes circulantes del SARS-CoV-2.
Por lo anterior, la organización informó a los fabricantes de vacunas que el antígeno de vacuna recomendado es el LP.8.1 monovalente.
Los antígenos del linaje JN.1 recomendados anteriormente (JN.1 o KP.2) siguen siendo alternativas adecuadas y la vacunación no debe retrasarse como medida de previsión hasta contar con vacunas con la composición LP.8.1.
También se podrían considerar otros enfoques que demuestren respuestas de anticuerpos neutralizantes amplias y robustas o eficacia contra las variantes del SARS-CoV-2 que circulan actualmente.
El organismo insistió que la vacunación sigue siendo una importante medida de salud pública contra la COVID-19, por lo que el exhorto a los estados miembro es para continuar ofreciendo a sus poblaciones esta alternativa.


