Con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), madres migrantes que no concretaron “el sueño americano” tienen una nueva oportunidad de desarrollo a través de a resiliencia.
Uno de los casos es el de Magaly Yolibeth Chicas, quien salió de Honduras con su hijo Ángel y ahora, en la Ciudad de México, junto con Alejandro y Wilner, dos adolescentes de Centro America que ahora forman parte de su familia, alimenta a decenas de migrantes como ella, en su gran mayoría mujeres y menores, por medio de la tortillería instalada en el albergue Cafemin, en el que vive.

“Recibimos la capacitación, la probamos la tarde siguiente, y así empezamos. Cuando las tortillas estuvieron listas, estaba tan emocionada que me comí como cinco”, menciona.
La tortillería en la Ciudad de México es la tercera que la OIM ha ayudado a establecer desde 2024, se suma a proyectos similares en albergues en Nogales, Estado de Sonora, y Tapachula, Chiapas.
La producción en la actualidad está destinada a la comunidad de personas migrantes, sin embargo, hay planes para la obtener los permisos necesarios para vender tortillas también a los residentes locales.
Cafemin también maneja una panadería y antes tenía un café. Gracias al apoyo de varias organizaciones, el albergue ofrece talleres que ayudan a que los residentes puedan aprender oficios y desarrollar la confianza suficiente como para emprender la búsqueda de empleo y vivir de manera independiente.

Con espacio para cerca de 150 personas, y hasta 800 en momentos de crisis, Cafemin ha brindado cuidados integrales por más de 13 años.
El equipo acompaña a los residentes en diversas áreas como manejo de casos individuales, intercambio de información sobre derechos, protección en materia de salud mental, y prevención de la separación familiar.


