De acuerdo al Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), a un año del lanzamiento del Plan México, principal apuesta de desarrollo regional y competitividad de la actual administración, no se ha logrado cumplir los objetivos en términos de inversión.
De acuerdo al proyecto, una de las metas es que el país se ubique entre las diez economías más grandes del mundo hacia 2030, sin embargo, los primeros resultados no son alentadores una vez que, al tercer trimestre de 2025, la inversión representó 22% del Producto Interno Bruto (PIB), porcentaje inferior al 24% del mismo periodo de 2024 y a la meta de 25% establecida en el Plan, aun cuando la participación privada superó 85% de la inversión total.
De acuerdo con la más reciente Perspectivas de la Economía Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2030 México llegaría a la décimo segunda posición, para llegar al lugar 10 previsto por el plan, el país deberá crecer a una tasa real promedio de 4.3% anual entre 2025 y 2030.
El organismo insiste que el Plan México no es viable sin incrementar la inversión privada en sectores clave, sin embargo, la estrategia no indica cuánto se contempla invertir cada año y el ciclo de inversión depende de cada proyecto específico.
El análisis de IMCO menciona que, para cumplir con los objetivos hacia 2030, sería necesario invertir, en promedio, alrededor de 891 mil millones de dólares, es decir, 46.2 mil millones de dólares anuales, tanto de inversión pública como privada.
El capital humano es otro factor necesario para consolidar el plan, de acuerdo al Gobierno Federal, la meta es incrementar la cobertura educativa de 29.3% a 33% al final del sexenio, lo que implica incorporar a 449 mil estudiantes.
Sin embargo, el presupuesto que se destinará para educación en 2026 equivale a 4% del PIB por debajo del 8% que marca la Ley de Educación.
En conclusión, el IMCO El IMCO considera que, dada la restricción presupuestaria y el objetivo de consolidación fiscal, para lograr las metas establecidas en el Plan México será indispensable complementar los recursos federales con inversión privada y esquemas mixtos de colaboración público-privada.


