El bróker internacional Lockton México advirtió que, al cierre de 2025, los fraudes cibernéticos se posicionan como uno de los riesgos operativos y financieros más costosos para las empresas, impulsados por las ventas decembrinas.
De acuerdo a la firma, en el 2024 la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) registró más de 5.7 millones de reclamaciones por fraudes digitales, lo que representó afectaciones por un monto superior a 20 mil millones de pesos.
De acuerdo al director de Oficinas Regionales de Lockton México, Sergio Sotomayor, el aumento de transacciones en el comercio electrónico y la dependencia de plataformas digitales han ampliado las oportunidades para los atacantes, en donde las modalidades más comunes son el phishing, robo de identidad, suplantación de plataformas o ransomware.
“Hoy el riesgo cibernético es un riesgo de negocio. Un ataque puede comprometer la continuidad operativa y la confianza de los clientes”, señaló.
Especialistas como Cybersecurity Ventures, estiman que, a nivel global, los costos del cibercrimen ascenderán a 10.5 billones de dólares, mientras que, en México, un incidente de ransomware (malware que cifra datos) puede representar pérdidas superiores a 1.2 millones de dólares, considerando rescates, interrupciones operativas y daños reputacionales.
De cara a la realización del Black Friday y la temporada decembrina, Lockton recomienda fortalecer la estrategia de resiliencia digital con medidas como:
- Evaluar vulnerabilidades antes de campañas de alto volumen.
- Capacitar al personal para identificar intentos de fraude.
- Actualizar pólizas de ciberseguro con coberturas específicas para ransomware y pérdida de datos.
- Realizar simulacros y planes de respuesta ante incidentes.
- Acompañarse de consultores especializados en ciberseguridad.
Anticipa que los principales desafíos serán los ataques impulsados por inteligencia artificial, el secuestro de identidades digitales y los fraudes en cadenas de suministro, por lo que considera clave construir una cultura de seguridad digital en todos los niveles de las organizaciones.


