El más reciente informe del Foro Económico Mundial prevé que la inversión global en combustibles limpios podría aumentar de aproximadamente 25 mil millones de dólares a más de 100 mil millones de dólares anuales en 2030.
De acuerdo al organismo, los combustibles limpios pueden fortalecer la seguridad energética y los objetivos de desarrollo económico, además de estimular, hasta tres veces más, la generación de empleos contra los sectores de combustibles convencionales.
Dado que actualmente los combustibles líquidos y gaseosos proporcionan el 56 % de la energía mundial, el organismo destaca que, para cumplir con los requerimientos mundiales en materia de combustibles limpios, la inversión global deberá cuadruplicarse, una vez que representan poco más del 1% de la inversión mundial en energía limpia.
En ese sentido, el director del Centro de Energía y Materiales del Foro Económico Mundial, Roberto Bocca mencionó: “los combustibles limpios representan una vía importante para impulsar la sostenibilidad, a la vez que siguen suministrando la energía que requiere el sistema económico mundial”.
Aunque se ha mostrado un creciente interés en este ramo, muchos proyectos tienen dificultades para avanzar debido a los altos costos iniciales, la incertidumbre de la demanda, la fragmentación de las cadenas de valor y la desigualdad en los entornos políticos regionales.
De acuerdo a la iniciativa "Futuro de los Combustibles Limpios" del Foro Económico Mundial, se considera una definición amplia de combustibles limpios, que abarca biocombustibles líquidos, biogases, combustibles fósiles con bajas emisiones de carbono, combustibles sintéticos y otros derivados del hidrógeno, lo que muestra un amplio abanico de desarrollo.


