La infraestructura de recarga para vehículos eléctricos se consolida como un requisito básico en desarrollos residenciales, comerciales y de uso mixto, una vez que el crecimiento de uso de vehículos eléctricos (VE) se mantiene en aumento.
Los desarrolladores que integran infraestructura de recarga en sus proyectos responden a esta necesidad creciente, al tiempo que aseguran mantenerse a la vanguardia y mejorar continuamente la propuesta de valor para sus usuarios.
En desarrollos residenciales, comerciales y de uso mixto, la presencia de cargadores ha dejado de ser una amenidad opcional para convertirse en un elemento necesario para el consumidor.
Contar con cargadores en estacionamientos y espacios comunes es hoy un criterio decisivo para compradores y arrendatarios, lo que permite a los desarrolladores diseñar edificios “EV-ready” asegurando la viabilidad técnica y optimizando costos del proyecto.
El director de Vemo Charging Network (VCN), Carlos Levy, mencionó que “en muy poco tiempo, tener cargadores para vehículos eléctricos va a ser tan fundamental como tener estacionamiento o conexión a internet. Los desarrollos que no adopten esta tecnología, corren el riesgo de rezagarse”
Informó que Vemo cuenta con mil 400 puntos de recarga públicos, con presencia en 18 estados, lo que le permite procesar más de 85 mil sesiones de recarga al mes.
Esto muestra que la consolidación de uso de vehículos eléctricos permite que proyectos con soluciones de recarga sean más fáciles de comercializar, alcancen mayor plusvalía y generen afluencia de usuarios a los centros comerciales, hoteles y corporativos como puntos estratégicos dentro de las ciudades.
Adicionalmente, incluir esta infraestructura facilita la obtención de certificaciones ambientales internacionales y refuerza la imagen de los desarrollos como proyectos con enfoque en sostenibilidad.


