Mientras que Aprepsac señaló caídas de consumo, la Canirac confió en una recuperación a partir de este fin de semana por el puente largo y el Día del Amor y la Amistad.
En este inicio de año, el director de la Asociación Poblana de Restaurantes y Prestadores de Servicios (Aprepsac), Felipe Mendoza Torres, confirmó que el sector restaurantero en el Centro Histórico y plazas comerciales de Puebla, reportó una caída de 50% en el consumo, como consecuencia de la cuesta de enero, al tiempo de reconocer que esta es una situación normal, que esperan sobrellevar hasta finales de febrero.
Mencionó que si bien, los establecimientos no están vacíos, el consumo en general, bajó de forma significativa en relación al inicio de otros años.
Ante esta situación, los socios del organismo optaron por mantener el precio de las cartas sin cambios, a pesar del incremento registrado en insumos, productos de la canasta básica y energéticos.
Aclaró que hasta el momento los restaurantes han optado por reducir gastos en diversas áreas, aunque sin afectar a su plantilla laboral, esto significa que no se han registrado despidos.
Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) reportó que, en 2025, cerraron cerca de 60 restaurantes en Puebla capital y San Andrés Cholula, las razones: competencia, inflación y falta de personal.
El presidente del organismo Juan José Sánchez Martínez, detalló que los cierres se concentraron en corredores tradicionales, donde en los últimos años se ha ampliado la oferta gastronómica.
Los negocios que cerraron son de diversos tamaños, sin embargo, la principal afectación es para quienes perdieron su empleo una vez que los negocios pequeños cuentan con entre 5 y 10 trabajadores, mientras que los establecimientos grandes superan los 50 puestos de trabajo.
El representante reconoció que la situación del sector es compleja y diferenciada, por ello se trabaja en las estrategias que puedan servir a cada establecimiento para mantener operaciones y empleo.
Coincidió en que aquellos que mantienen operaciones, lo hicieron al ajustar costos, replantear menús, modificar horarios o fortalecer el servicio a domicilio para enfrentar un entorno económico adverso.


